15 abril, 2021
por Alejandro

Beneficios del aceite de coco

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El coco, como ya sabrás, es un fruto natural que dan las palmeras cocotero y que desde hace mucho tiempo se viene utilizando no solo como alimento, sino también para la creación de esencias, ungüentos y demás, especialmente el aceite que lleva dentro, que contiene unas propiedades muy beneficiosas para nuestro organismo, como vamos a ver en este artículo. El coco es uno de esos frutos que suelen aprovecharse al cien por cien, para cualquier cosa que podamos imaginar, y que tiene muchos beneficios para nuestra piel, nuestro cabello y por supuesto, también nuestra alimentación. Más allá de lo delicioso o no que nos pueda parecer, que eso ya es una cuestión de gusto personal, el coco se ha convertido en un fruto distinguido por los múltiples usos que se le podemos dar, tanto a su parte más carnosa como a su agua y a su aceite. Lo más curioso es que muchos lo ven como una simple fruta más y desconocen esas propiedades.

El aceite de coco se extrae de las semillas de los frutos maduros, y es un aceite vegetal con un gran contenido en grasas saturadas, lo que le permite aguantar al natural durante muchos meses sin perder sus propiedades. Destaca también por su concentración de ácido láurico, y puede ser encontrado tanto en su versión más natural, como un aceite virgen extra, pero también en su versión industrializada, tras pasar por procesos de refinación y blanqueamiento. Normalmente, los aceites de coco que nos llegan se obtienen de plantaciones de cocoteros ubicadas en países como Filipinas o Kenia, aunque también hay algunas productoras en América e incluso en el sur de Europa. Lo más interesante de este aceite son sus propiedades, desconocidas por muchos, pero que son muy a tener en cuenta tanto a la hora de cocinar como a la hora de cuidar nuestro cuerpo.

Aceite de coco para cocinar

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La función más conocida del aceite de coco es la de utilizarlo como aceite para cocinar, de la misma forma que también hemos usado comúnmente el de girasol o el aceite de oliva. Como ocurre con esos, lo más sano es buscar un aceite de coco sin refinar, es decir, totalmente virgen, para que consiga mantener todas sus propiedades y beneficios. El aceite de coco nos ayudará a defendernos mejor de las bacterias y virus, puesto que ayuda a fortalecer nuestro sistema inmune, y también es muy útil para equilibrar los niveles de colesterol en sangre, uno de los principales peligros que podemos sufrir cuando nuestra alimentación está descompensada. Por si esto fuera poco, también favorece nuestra digestión y el tránsito intestinal, mejorando así la obtención de los nutrientes necesarios para nuestro cuerpo a través de este proceso. Aumenta la sensación de saciedad, y encima es una de las mejores formas de poner en marcha el metabolismo para acelerar la pérdida de grasas.

Muchas propiedades, como ya puedes comprobar, que han servido para que el aceite de coco se convierta en un aliado para la industria cosmética, siendo utilizado mucho más en este sector que en el de la cocina. Sin embargo, también podemos usarlo en nuestras recetas y platos favoritos, aportando un toque de sabor diferente, debido a que no se parece en nada a los aceites que estamos acostumbrados a utilizar en cocina. Es ideal para las frituras, porque resiste altísimas temperaturas sin quemarse, lo que permite mantener ese sabor tan especial que le otorga su propia constitución. Si bien en la cocina occidental este aceite todavía no es tan famoso, en la cocina oriental sí que se utiliza comúnmente en sopas, arroces, curris e incluso postres que se aprovechan de ese punto de sabor especial que el aceite de coco otorga a todo lo que se le pone. Tal vez sería buena idea comprar una botella pequeña y empezar a experimentar con él en los fogones.

Aceite de coco para el pelo

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Una de las funciones más conocidas del aceite de coco, por la que además ha ganado gran popularidad, es su uso en diferentes champús y mascarillas para el cabello. Se ha convertido en una alternativa magnífica a los acondicionadores comerciales, por su aporte en nutrientes que protegen y fortalecen nuestro pelo, especialmente en su raíz. Es por tanto una magnífica alternativa también para los hombres, para evitar la caída del cabello y hacer que crezca mucho más fuerte y sano. Sus cualidades antimicrobianas ayudan mucho a suavizar la irritación en el cuero cabelludo, e incluso a eliminar la caspa, otro problema recurrente para muchos. Hoy por hoy podemos encontrar muchos champús comerciales basados en el aceite de coco, así que no te será difícil hacerte con uno y comprobar sus efectos beneficiosos.

Mascarillas con aceite de coco

Las mascarillas con aceite de coco son también otra de las grandes alternativas para el cuidado de nuestro cuerpo y nuestra piel, de una forma mucho más natural y casera, pudiendo crear nosotros nuestras propias mascarillas con este ingrediente como base. El aceite de coco tiene una propiedad muy singular, y es que penetra fácilmente en la piel y la revitaliza desde dentro, para que parezca más suave por fuera. Si lo unimos en una mascarilla con miel y limón, por ejemplo, el efecto sobre la piel del rostro será sorprendente. La mezcla de aceite de coco y de almendras nos permitirá combatir las arrugas a través de una mascarilla casera específicamente preparada para ello. Y para limpiar impurezas, nada mejor que la avena, mezclada con aceite de coco y un poco de agua tibia, para colocarla como mascarilla en cualquier parte de nuestro cuerpo.

¿Tiene su uso algún inconveniente?

La principal desventaja que encontramos en este aceite es que está conformado en un 90% por grasas saturadas, que desde luego no son las más saludables para nuestro organismo, especialmente si las consumimos, utilizando el aceite en nuestras recetas. Tal vez deberíamos probar con algunos platos preparados con aceite de coco, pero sin llegar a abusar del mismo, puesto que un aumenta tan grande en grasas saturadas puede provocarnos problemas en el corazón. Bien es cierto que este aceite eleva el nivel de colesterol bueno, pero también lo hace con el colesterol malo, lo que puede ser perjudicial en ciertos casos. Como con todo, tomaremos precauciones y no nos pasaremos con su consumo, reduciéndolo y combinándolo con otros aceites vegetales que no tengan tanto contenido en grasas saturadas.